Mass Effect se ha convertido por méritos propios en una de las
grandes IPs que nos ha regalado la Next-Gen, y como tal sus entregas
cuentan con profunda expectación entre los aficionados del género al que
pertenece, el rol de corte occidental. Dentro de este estilo el
videojuego de BioWare es un representante muy claro de todas las
virtudes, y en este caso escasos vicios, que atesora el género.
La secuela de las memorables aventuras del comandante Shepard
continúa ahondando en las principales fortalezas de las series Mass
Effect: Universo inusualmente rico, personajes carismáticos y complejos,
historia profunda y cautivadora y, lo que es mejor, una jugabilidad
inusualmente adictiva que mezcla con maestría géneros como el shooter y
el obvio rol.
¿Puntos flacos? Los tiene, obviamente, pero casi todos están
relacionados con la faceta tecnológica del videojuego, aspecto donde el
título no ofrece el salto que esperábamos tras dos años de desarrollo.
Sin embargo olvidándonos de esta parte, y pasando por alto también la
falta de innovación del videojuego, lo cierto es que nada debe
distraernos de lo que en realidad es Mass Effect 2: Una joya
imprescindible para los amantes del RPG, que atesora uno de los grupos
de héroes más memorables, complejos y fascinantes que hemos visto en
mucho tiempo.
Es muy complicado hablar de lo que supone Mass Effect 2 en términos
argumentales sin revelar spoilers, de modo que vamos tratar el tema de
una forma algo superficial para no revelar ningún elemento que pueda
estropear la experiencia del lector. Esta decisión puede resultar
chocante puesto que quien haya seguido los videos y noticias del
desarrollo del videojuego ya estará al corriente de que al comienzo del
videojuego hay un impactante giro de acontecimientos revelado por la
propia BioWare –que además puede verse en la sección de videos Gameplay
de la revista bajo el nombre de Un Nuevo Renacer (Primeros Minutos,
Posibles Spoilers)- nosotros, sin embargo, hemos preferido dejar que sea
el usuario quien lo descubra por sí mismo, mucho más satisfactorio,
dejando la opción de ver el video a quien lo desee con la consabida
advertencia.
Así pues, y sin entrar a describir este espectacular comienzo sí que
es importante destacar que ese gancho funciona increíblemente bien a la
hora de “atrapar” al jugador, poco menos que obligándole a seguir
descubriendo qué hay tras este inesperado giro de acontecimientos. Y lo
que hay es que los que parecían enemigos son ahora amigos, y que el
cambio inesperado de posición de algunas de las facciones de la primera
parte tiene como principal atractivo la constante sensación de
desconfianza de unos y otros hacia el propio Shepard, con los lógicos
recelos también por parte de nuestro héroe hacia sus nuevos aliados.
Y sí, nos referimos a la primera parte porque esta es de importancia
capital para comprender la segunda. No diremos que aquel que no
disfrutara del original debe desechar de forma instantánea esta secuela,
pero sí es cierto que el haberlo terminado nos ayudará a entender
importantes matices, contextos y situaciones de la secuela. Por si fuera
poco el videojuego nos permite importar nuestro personaje desde el
primer Mass Effect a la segunda parte, lo que significa que podemos
jugar con el Shepard que creamos en su momento en este videojuego,
asimilando la campaña individual todas las decisiones que tomamos en el
original y que lógicamente cambian mucho la faz de la segunda parte en
función de los caminos que escogimos, las razas que salvamos, y las
relaciones que establecimos con el resto de personajes.
Y es que Mass Effect 2 va también de decisiones. Si no jugamos a la
primera parte o perdimos la partida podemos crear un personaje desde
cero, pero lo que permanece invariable es el hecho de que todo en el
riquísimo universo concebido por BioWare tiene una radical red de
acciones y consecuencias por la cual todo lo que hacemos provoca
repercusiones directas en todo lo que nos rodea.
Eso es lo mejor del título, la sensación realista de que somos
nosotros el auténtico conductor de la historia, y no un mero observador
que ve cómo le llevan de la mano a través de las algo menos de 20 horas
durante las que se prolonga el Modo Historia, netamente incrementables
en caso de optar por la exploración y el cumplimiento de la totalidad de
misiones secundarias.
Por el camino conoceremos a la seductora Miranda, al misterioso
Hombre Ilusorio –inmejorable Martin Sheen-, así como a los también
debutantes Mordin Solus, Jack y el largo etcétera de personajes nuevos y
antiguos que componen el fantástico collage de caracteres que nos
acompañarán a lo largo de la aventura. Ellos son el verdadero motor de
la experiencia de juego, y con sus dudas, sus antagónicas personalidades
y sus fascinantes historias se convierten por méritos propios en uno de
los más grandes, complejos y, al mismo tiempo, geniales conglomerados
de caracteres de la historia reciente de los videojuegos.
Mass Effect 2, al igual que su primera parte, ofrece de nuevo una
experiencia jugable basada únicamente en el off-line, lo que supone que
no hay características on-line más allá de lo que se deriva de la red
Cerberuss, la nomenclatura escogida por BioWare para el formato de
descargas de episodios extra que requiere de iniciar sesión con una
cuenta de EA Online que podemos crear ahí mismo.
Sin embargo el título del estudio canadiense es, una vez más, la
demostración de que Campaña Individual y rejugabilidad no tienen por qué
ser elementos opuestos, y demuestra también que el multijugador no es
el único método para que un videojuego no acabe cogiendo polvo en un
cajón nada más terminarlo.
La fortaleza del título en este sentido reside no sólo en su
jugabilidad brutalmente consolidada en la fusión de géneros, sino
también en el empuje que a la hora de volver a sumirse en su mundo
supone el contar con oportunidades tan diferentes de superarlo una y
otra vez.
Esto se consigue con varios elementos. El primero de ellos es un
fantástico gestor de personalización del héroe. Con él no sólo podremos
escoger el sexo, la clase o el contexto del personaje, sino que también
podemos definir una vez más su aspecto físico con razonable precisión.
Este elemento es uno de los que esperábamos con interés puesto que
pensábamos que sus creadores reformarían de una forma u otra la
herramienta, sin embargo los cambios son escasos, y en algunos factores
incluso hemos ido hacia atrás. Hay determinados conceptos en los que ha
habido recortes, la variedad de cicatrices o peinados, por ejemplo; sin
embargo son pegas escasas ante la moderada importancia del tema. Siempre
es interesante definir el aspecto de nuestro héroe o heroína, sin
embargo la variedad de alternativas sigue siendo respetable, y sin duda
es una deficiencia que palidece ante la calidad desmesurada del resto de
elementos de la personalización.
REQUERIMIENTOS MINIMOS
Sistema Operativo = Windows XP SP3 / Windows Vista SP1 / Windows 7
MicroProcesador = 1.8GHz Intel Core 2 Duo o superior AMD CPU
Memoria = 1 GB RAM para Windows XP / 2 GB RAM para Windows Vista y Windows 7
15 GB
Tarjeta Gráfica = 256 MB (con soporte Pixel Shader 3.0). Placas
soportadas: NVIDIA GeForce 6800 o superior; ATI Radeon X1600 Pro o
superior. NVIDIA GeForce 7300, 8100, 8200, 8300, 8400, y 9300; ATI
Radeon HD3200, y HD4350 están por debajo de los requisitos mínimos.
DVD ROM = 1x Velocidad
Tarjeta de Sonido = DirectX 9.0c compatible
DirectX = DirectX 9.0c de agosto de 2008 (incluido)
Periféricos = Teclado y Ratón
REQUERIMIENTOS RECOMENDADOS
Sistema Operativo = Windows XP SP3 / Windows Vista SP1 / Windows 7
MicroProcesador = 2.6+ GHz Cure 2 Duo Intel o superior AMD CPU
Memoria = 2 GB RAM
Tarjeta Gráfica = ATI Radeon HD 2900 XT, NVIDIA GeForce 8800 GT o superior recomendadas
Tarjeta de Sonido = DirectX 9.0c compatible
DirectX = DirectX 9.0c de agosto de 2008 (incluido)
Periféricos = Teclado y Ratón
38 links de 99 mb y 1 de 94 mb aprox.
DLC para utilizar con JDownloader
PASS: o0Altair0o
NOTAS SOBRE TRADUCCIÓN:
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