
Assasin’s Creed ha sido desde el primer momento de su misma concepción, un juego llamado a aportar ese 'algo más' en el mundo de los videojuegos. El halo de éxito creativo ha acompañado a este proyecto desde que se anunciara en el E3 2006 y el interés entorno a él no ha parado de aumentar a cada nuevo avance informativo o a golpe de entrevista a cargo de su productora. Había dudas, por supuesto. Y a nadie se puede culpar de no haber tenido fe desde el primer momento con un proyecto de semejante ambición y que siempre ha apuntado muy alto en diferentes categorías: gráficos increíbles, un mundo enorme, libertad total, control innovador, una historia madura y con gravedad, rigor histórico... muchos frentes en los que combatir por la excelencia, lo que haría fácil que alguno de ellos cayera bajo el enorme peso que el equipo de Jade Raymond ha soportado cual Atlas.
Es por ello de recibo empezar este análisis poniendo esos temores en lugar que le corresponden: en la basura. Assasin´s Creed es un auténtico triunfo para el medio, una prueba patente del potencial de las nuevas máquinas disponibles y un grandísimo juego que va a marcar esta generación, coronando un final de año que está demostrando ser frenético e increíble para los amantes del videojuego por la cantidad y calidad de los títulos que están apareciendo.
Año 1191. Tercera Cruzada. Tierra Santa
Para aquellos que deseen adentrarse en la densa y rica historia del juego en el momento mismo que éste caiga en sus manos y quieran evitar conocer detalles de la misma por adelantado, recomendamos que omitan esta parte del texto, ya que para el propósito de este análisis hay algunos detalles importantes que queremos detallar y que conciernen exclusivamente al potente arranque de Assassin's. El estudio creativo no ha querido jugar con el recurso de una “realidad alternativa tras las apariencias” que popularizó Matrix, por lo que los primeros minutos del guión se dedican a dejar claro que el escenario real de los acontecimientos que gobiernan el título es el presente -o futuro cercano-. Y eso no significa que se revelen de primeras las cartas de la historia que envuelve Assassin's Creed, sólo implica que los misterios están en otra parte.
De hecho, el comienzo es brillante a la hora de exponer la situación, ya que se puede ver al supuesto protagonista, Altaïr, en medio de un escenario desdibujado, con personajes sin caras y en el que todo se vuelve cada vez más confuso mientras aparecen instrucciones de tutorial a una velocidad cada vez más rápida, estresante, hasta que todo el mundo de alrededor se convierte en poco menos de un borrón, momento en el que el verdadero protagonista despierta dejando atrás este magistral destello de Ubisoft Montreal que permite al jugador sentirse exactamente igual de desorientado que éste.
Aquí es donde comienza el misterio, ya que al despertar aparece una sala blanca, aséptica, con dos personajes mirando a través de una mampara de cristal. Desde ese momento se ponen algunas cartas boca arriba: el verdadero protagonista Miles Desmond ha sido secuestrado por una organización farmacéutica llamada Astergo, especialista en la creación de fármacos contra la depresión. Pero detrás de la empresa ha algo más y aquí se empieza a hilvanar la historia, que gira entorno a la máquina Animus, un sistema capaz de acceder al código genético de una persona y buscar cualquier información que en él hayan podido acumular sus ancestros a través de los siglos.
El protagonista está en una situación
comprometida, pese a sus lamentos de “sólo soy un simple camarero”, el
doctor de la operación está decidido a recuperar una información que un
antepasado del protagonista obtuvo hace siglos. Pero esa región de su
memoria genética se encuentra bloqueada y para acceder a ella hay que
revivir cierto fragmento de la vida de Altaïr en su totalidad,
accediendo poco a poco a esos recuerdos hasta conseguir la información
requerida. La única razón por la que se mantiene con vida al sujeto es
porque es más rápido hacerlo así y hay que obtener esa información en
un plazo de tiempo determinado, por lo que al final no queda otra
opción que colaborar y revivir la vida del Hassasin en tiempos de la
tercera cruzada. No acaban aquí los misterios ni mucho menos, ya que la vida de
Altaïr como miembro de la organización secreta de los Hassasin no está
exenta de intrigas y misterios que se van desgranando poco a poco, lo
que a la vez se va combinando con breves porciones en el futuro, de
modo que se pueden apreciar dos corrientes narrativas que fluyen de
forma paralela a lo largo del juego. Este es un aspecto que no acaba de
convencer ya que el cambio entre los dos mundos es extremadamente
brusco y rompe el ritmo y progresión de la aventura, hasta el punto de
que en algunas ocasiones supone una interrupción de 10 minutos de las
vivencias de Altair para controlar a Desmond vagando por su sala de
hospital. Aún así la decisión, por su valentía y desde el puto de vista
de la narración, es digna de elogio y por encima de muchas películas de
ciencia ficción. La vida de un Hassasin A pesar de estos detalles arguméntales, es importante resaltar que
Altaïr y su historia son los verdaderos protagonistas de este título y
es el escenario en el que se centra la historia, ambientación y
mecánica del juego. Salvo por algunos detalles “extraños” en el
escenario, como unos indicadores digitales que resaltan ciertos objetos
o personajes, todo se ambienta en finales del siglo XII. Una época en
la que las tensas relaciones entre diferentes fuerzas culturales y
religiosas amenazaban la muy frágil paz que se había alcanzado en la
Ciudad Santa. En medio de ese clima de crispación y conflicto, una
orden secreta, los Hassasin, pelean entre las sombras por acabar con
aquellos individuos que atentan contra la paz y llevan al pueblo llano
a un ciclo sin fin de violencia y miseria. Esta filosofía de “muerte
selectiva” es conducida por la idea de que unas pocas muertes concretas
pueden evitar un baño de sangre. Estos “asesinos nobles” viven con tres
normas que forman el núcleo de su credo: “Aparta tu hoja de la carne
del inocente”; “Fúndete entre la multitud”; y la tercera y más
importante, “Nunca perjudiques la orden”. Un detalle que sustenta muchas de las virtudes que se pueden asociar
a Assasin’s Creed parte de la base en que incluso con un tema tan
sensible como el que se trata, la historia siempre trata el tema de los
asesinatos con una delicadeza encomiable -llegando incluso a una
relación de liberación, agradecimiento y redención de la víctima hacia
su asesino- además de con interesantes reflexiones morales y sociales
fruto de un extenso trabajo de documentación y la idea del equipo de
plasmar en un videojuego algunas ideas propias de las obras de
referencia –a buen seguro que los que hayan leído el libro “Alhamut”
que versa sobre los Hassasin, reconocerán algunas de las situaciones
que se producen en Assasinn`s Creed. Se ha hecho algo más que utilizar una amplia gama de inspiraciones
creativas. Los responsables de documentación se han asegurado de
incluir todo tipo de referencias históricas y personajes reales que
estaban presentes en ese complicado escenario por la época; el mercader
Tamir, los nobles Garnier de Naplous, Guillermo de Monferrat, Jubair Al
Hakim -todos ellos mancharán nuestra hoja con su sangre- o los
mismísimos Saladino y Ricardo Corazón de León harán acto de presencia.
Incluso escuchando en las calles se puede aprender muchos detalles
interesantes sobre los diferentes puntos de vista entre las fuerzas
presentes y la situación de tensión generada a raíz de las cruzadas. El
único detalle de la historia que parece un poco forzado para adaptarse
a la mecánica de un videojuego es cuando Altaïr, tras ser deshonrado
por el fracaso al que le aboca su arrogancia, es degradado y obligado a
empezar de nuevo como aprendiz de asesino. Que pierda utensilios
propios de su rango es razonable, pero que pierda también habilidades
físicas que ha aprendido con el transcurso de, se supone, años de
durísimo entrenamiento, no acaba de encajar bien con la temática y el
realismo que desprende este mundo.
Requisitos Minimos
* Supported OS: Windows Vista /XP (only)
* Processor: 2.4 GHz Dual core processor 2.6 GHz Intel Pentium D or AMD Athlon 64 X2 3800+
(Intel Core 2 Duo 2.2 GHz or AMD Athlon 64 X2 4400+ or better recommended)
* RAM: 1 GB Windows XP / 2 GB Windows Vista
* Video Card: 256 MB DirectX 10.0–compliant video card or
DirectX 9.0–compliant card with Shader Model 3.0 or higher (see supported list)*
* Hard Drive Space: 8 GB
* Supported Video Cards at Time of Release:
ATI® RADEON® X1600*/1650*-1950/HD 2000/3000 series
NVIDIA GeForce® 6800*/7/8/9 series
* PCI Express only supported
Tags: assassin's, creed, full