Este año a los usuarios de PC nos han llegado algunos de los títulos nacidos para PlayStation 2 más valorados por los usuarios de esta máquina, como son Metal Gear Solid 2: Substance y Silent Hill 2. Ahora le toca el turno a Chaos Legion de Capcom.
Chaos Legion es un juego de acción 3D, con perspectiva en tercera persona, en el que tomamos el papel de Sieg Wharheit -también brevemente el de Arcia Rinslet- en su lucha por frustrar las intenciones de su otrora amigo y compañero de armas Victor Delacroix. De esta manera nos vemos empuñando una espada con la que dar descanso a quien se nos oponga, montando como escenario espacios lúgubres, tétricos y de ambientación gótica, que nos llevan por ciudades en ruinas, cavernas y bosques.
El tipo de acción que el juego plantea no es demasiado novedoso, pues comprende la típica dinámica matar para avanzar, pero sus desarrolladores han sabido aderezarla con ciertos elementos que la enriquecen y que, si no consiguen hacerla única, sí al menos despegarla de lo vulgar. Sobre todo destaca la intervención de las legiones, que el protagonista puede invocar para que le ayuden durante la lucha. Suman un total de siete, aunque sólo dos estarán junto a nosotros a la vez. Unas son de carácter defensivo y otras ofensivo. Además, no todas son igual de efectivas contra los mismos enemigos, por lo que la elección de una u otra no puede ser discrecional.
Otra baza que Chaos Legion juega bien para mantener nuestro interés, es la posibilidad de ver evolucionar a nuestro personaje y a las legiones. Cuando golpeamos a los rivales las legiones reciben puntos de experiencia, que después asignaremos a ciertos valores que las harán mejores, y no sólo a ellas, sino también a Sieg, puesto que adquirirá nuevos golpes y movimientos.
Y ya he dicho que no sólo manejamos a Sieg, puesto que en el nivel 9 entramos con Arcia, cuyos métodos difieren de forma notable de los del protagonista masculino. Si aquél se sirve de una espada, ésta esgrime dos pistolas de plata que, más que armas, se diría que son auténticas joyas. Con Sieg nos vemos avocados a la lucha cuerpo a cuerpo. Lo de Arcia es más sutil, valiéndonos de la distancia y de la seguridad de mantener a los enemigos a raya, aunque también podemos combatir con ella a base de patadas si lo deseamos. La otra gran diferencia con respecto a Sieg es que ella no puede invocar a las legiones.
Teniendo en cuenta que podemos jugar el título completo llevando a Arcia, una vez que lo hayamos completado por primera vez, la rejugabilidad de Chaos Legion es un factor más a su favor. Y no sólo por el hecho de que sean dos los personajes disponibles, sino porque también podríamos jugarlo potenciando y usando legiones de manera distinta a como lo hicimos en anteriores ocasiones.
La propia estética del juego, tan típica japonesa, con esos personajes estilizados, de rasgos aniñados, facciones afiladas, peinados imposibles, indumentaria inclasificable y habilidades de otro planeta, resultan por sí mismos un atractivo más, sobre todo para nosotros, usuarios de PCs, poco acostumbrados a ella. La propia Arcia es buen ejemplo de lo que digo: una joven de aspecto frágil y dulce que, sin embargo, dispara y golpea de forma virtuosa y fatal.
Y si seguimos hablando de las bondades de Chaos Legion, no podemos dejar de de mencionar sus excelentes vídeos, instrumentos a través de los cuales se nos narra la historia del juego. Artísticamente desbordantes de imaginación y realizados con maestría, algunos de ellos resultan estremecedores. De lo mejor que se puede ver hoy en día junto a los de Blizzard.
Pero no todo van a ser buenas palabras para este programa. Hay algunas cosas en él que dejan de merecerlas. Resulta un problema el hecho de que no se nos deje salvar cuando se nos antoje, típico rasgo consolero. En los niveles hay un par de puntos que, una vez alcanzados, nos permitirán partir desde ellos si nos matan, y no desde el principio. Pero esto es así sólo si continuamos con la partida en curso, puesto que si salimos del juego o volvemos a cargar la partida empezaremos desde el principio del nivel. Y lo cierto es que no son demasiado fáciles, más bien al contrario. Los primeros niveles se me hicieron complicados al no saber cómo enfrentarme mejor a cada tipo de enemigo y al ser las legiones y mi personaje aún débiles. Quizá los del medio son los más asequibles, por los motivos contrarios. Los niveles finales, más largos y atestados de enemigos, también pueden ponerse muy cuesta arriba.
Este es el principal problema de Chaos Legion, que puede tenerte varias horas tratando de superar un nivel intentona tras intentona. Lógicamente, se convierte en un inconveniente significativo, que puede desganar al más paciente. Otros dirán que su jugabilidad resulta demasiado simple, que no es más que ir asestando espadazos sin fuste. Yo digo que sólo es así de un primer vistazo. La intensidad del juego va in crescendo y, además de la acción pura y dura, nos ocupamos del desarrollo de nuestro personaje y las legiones, que, con el paso del tiempo, irán ofreciendo más.
En definitiva, Chaos Legion acaba siendo un buen juego de acción, con un estilo poco frecuente en ordenadores compatibles, que da más de lo que parece a simple vista, que premia al jugador insistente, y que puede resultar todavía mejor para quien sepa tolerar sus defectos.
Gráficos y sonido
La calidad técnica del juego es irreprochable. En el apartado sonoro destacan tanto música como efectos de sonido. Las composiciones para los menús y los vídeos son de un tono entre lo épico y lo místico, mientras que son algo más rápidas y contundentes las elegidas para las fases de acción. Los efectos resultan poco realistas, efectistas -valga la redundancia-, pero no por ello peores, más bien al contrario, sobre todo teniendo en cuenta que el realismo cuenta poco en un juego de fantasía.
Los gráficos están a un muy buen nivel, a pesar de que hay ciertos detalles que, observados individualmente, desmerecen del conjunto, como por ejemplo la profundidad en el dibujo de escenarios, que se antoja escasa, a lo que se le une lo que yo llamo el efecto miopía, es decir, que con la distancia los objetos se difuminan y pierden definición, quizá de manera exagerada. Las texturas, en especial las usadas para algunas construcciones, tampoco gozan de excesiva resolución pero, insisto, observado todo el conjunto gráfico, la impresión que dejan es excelente. Aspectos a destacar sobre los demás son la animación, el modelado y los efectos visuales, con mención especial a la perfección de líneas que lucen los personajes principales.
Requisitos Minimos:
Windows 98/Me/2K/XP
Procesador de 1 GHz
128 Mb de RAM
720 Mb de disco duro
DirectX 8.1
Placa de video de 64 Mb
Requerimientos Recomendados
Windows Me/XP
Procesador de 1.5 GhZ
256 Mb de RAM
720 Mb de disco duro
DirectX 8.1 o superior
Placa de video de 128 Mb (GeForce 3x en adelante)
Disfrutenlo.
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